Cada mes, miles de empresas compran cajas de cartón para transportar sus productos.
Las cajas cumplen su función, llegan hasta un cliente, un centro de distribución o una planta y, en muchos casos, después de un solo uso salen de la cadena logística.
La empresa vuelve entonces a comprar una caja nueva.
Pero ¿qué pasaría si una parte de esas cajas pudiera regresar y utilizarse nuevamente?
Reciclar no siempre debería ser la primera opción
Durante años hemos asociado la economía circular con el reciclaje.
Sin embargo, una caja que todavía conserva sus condiciones estructurales puede tener algo mucho más valioso que ofrecer antes de convertirse nuevamente en materia prima:
otro uso.
Si una caja puede ser recuperada, revisada, reacondicionada y reincorporada al proceso logístico, la empresa puede extender su vida útil y evitar temporalmente la compra de una caja nueva.
Ahí aparece una oportunidad económica y ambiental que muchas organizaciones todavía no están aprovechando.
¿Qué cajas de cartón pueden reutilizarse?
No todas.
Para determinar si una caja puede tener un nuevo ciclo de uso es necesario evaluar aspectos como:
- su resistencia y estado estructural;
- humedad, contaminación o perforaciones;
- condiciones de impresión;
- dimensiones y características logísticas;
- requerimientos de calidad de la empresa que volverá a utilizarla.
El objetivo no es reutilizar una caja a cualquier costo.
El objetivo es identificar aquellas que todavía pueden cumplir correctamente su función.
¿Cómo funciona un sistema de reuso de cajas?
El principio es sencillo.
Una empresa identifica dónde terminan sus cajas después de entregar sus productos. Estas pueden encontrarse en clientes, distribuidores, centros de distribución u otros puntos de su cadena.
Las cajas se recogen, clasifican y reacondicionan bajo criterios previamente definidos.
Las que cumplen las condiciones regresan a la empresa propietaria para ser utilizadas nuevamente.
De esta manera, una caja que normalmente habría terminado su vida útil después de un recorrido puede realizar un segundo, tercer o incluso más ciclos.
El beneficio no es solamente ambiental
Cada caja reutilizada puede representar una caja nueva que la empresa no necesita comprar en ese momento.
Por eso el reuso puede convertirse también en una estrategia de reducción de costos.
Pero existe otro beneficio cada vez más importante: la información.
Saber cuántas cajas fueron recuperadas, cuántas pudieron reutilizarse, dónde fueron recuperadas y cuántas toneladas de material permanecieron en circulación permite convertir una operación logística en indicadores verificables de economía circular.
¿Y qué tiene que ver esto con la Responsabilidad Extendida del Productor (REP)?
Mucho.
Las empresas que ponen determinados envases y empaques en el mercado colombiano tienen obligaciones relacionadas con su gestión ambiental.
En ese escenario, mantener un empaque en circulación durante más tiempo abre una posibilidad diferente a simplemente esperar a que se convierta en residuo para posteriormente reciclarlo.
El reto está en poder demostrar qué ocurrió con ese empaque.
Por eso el futuro del reuso empresarial no consiste únicamente en recuperar cajas.
Consiste en recuperarlas y generar evidencia de lo que ocurre con ellas.
De una caja recuperada a una cadena más circular
Aquí aparece una oportunidad todavía mayor.
Una empresa puede comenzar recuperando sus propias cajas desde algunos de sus clientes.
Después puede identificar cajas provenientes de sus proveedores.
Y posteriormente puede vincular nuevos actores que permitan mantener una cantidad cada vez mayor de empaques circulando dentro de las cadenas logísticas.
Lo que comienza con una caja que evita convertirse prematuramente en residuo puede terminar conectando diferentes empresas alrededor de un mismo propósito:
usar mejor los recursos que ya existen.
En REUSALO llevamos el reuso a la operación real
En REUSALO recuperamos cajas de cartón usadas, evaluamos su condición, las reacondicionamos y las reintroducimos en las cadenas logísticas de las empresas para que puedan volver a utilizarse.
Ahora estamos dando el siguiente paso: incorporar trazabilidad para que las empresas puedan conocer y demostrar lo que sucede con sus empaques durante sus diferentes ciclos de uso.
Porque una caja no necesariamente debería convertirse en residuo después de su primer viaje.
Si todavía puede cumplir su función, puede volver a empezar.
¿Cuántas de las cajas que hoy salen de tu empresa podrían regresar?
En REUSALO podemos ayudarte a identificar el potencial de reuso de tus cajas de cartón y de los empaques que circulan dentro de tu cadena.